En este artículo analizamos el tema de la temperatura del aceite y la presión del aceite y explicamos por qué tiene sentido supervisar estos parámetros. Para ello hemos preparado nuestra DUCATI DesertX y la DUCATI Monster 1100 EVO, con las que mostramos la instalación de nuestro CUMPAN Cockpit Assistant, que permite controlar precisamente estos valores.
¿Por qué supervisar estos valores?
En primer lugar, un breve repaso técnico de por qué es útil vigilar la temperatura y la presión del aceite. En la mayoría de las motocicletas, la temperatura del refrigerante se mide de serie y es tenida en cuenta por la unidad de control del motor, especialmente durante el arranque en frío. Algunos vehículos también muestran esta temperatura. Sin embargo, el aceite del motor se calienta más lentamente que el refrigerante, por lo que una lubricación óptima suele alcanzarse más tarde de lo que sugiere la temperatura del refrigerante. Cuando el aceite alcanza su temperatura de funcionamiento, el bloque del motor suele estar lo suficientemente caliente y las dilataciones desiguales de los componentes durante la fase de calentamiento se han compensado. Lógicamente, el motor solo debería someterse a plena carga a partir de ese momento.
Temperatura del aceite y viscosidad
La viscosidad del aceite cambia con la temperatura. En una prueba realizada en nuestra DesertX, obtuvimos los siguientes valores al ralentí:

Con una temperatura del aceite de 23 °C, la presión era de 7 bar; a 60 °C, 2,7 bar; y a 95 °C, solo 1,6 bar.
Cuando la temperatura del aceite es baja y el aceite es viscoso, la bomba debe generar una mayor presión para hacerlo circular. Por el contrario, una temperatura de aceite elevada puede provocar la rotura de la película lubricante, ya que el aceite se vuelve demasiado fluido. Por ello, deben evitarse temperaturas superiores a 130 °C.
La presión del aceite
La presión del aceite está directamente relacionada con la temperatura del aceite. Con aceite frío pueden generarse presiones muy altas, en algunas motocicletas incluso por encima de 10 bar. Con aceite caliente y un régimen bajo, la presión puede descender por debajo de 1 bar. Dado que la bomba de aceite es accionada por el motor, su caudal depende directamente del régimen. A mayores revoluciones, se bombea más aceite y la presión aumenta. La supervisión de la presión del aceite puede proporcionar información muy valiosa.
Si la presión del aceite es muy alta, el motor todavía está frío —algo habitual en invierno— y no debería someterse a grandes cargas.
- Si la presión del aceite es inusualmente alta incluso con el motor caliente, puede existir una obstrucción parcial en una línea de aceite que limite el flujo.
Una presión de aceite muy baja puede tener varias causas:
- El aceite está demasiado caliente y la bomba no puede generar presión suficiente
- El aceite está envejecido y se ha diluido con combustible con el tiempo, lo que hace necesario un cambio de aceite anticipado
- Puede existir un problema mecánico. Si la presión cae de forma repentina y significativa, no se debe continuar circulando, ya que un defecto o fuga en el sistema de lubricación puede provocar graves daños en el motor
- La presión también puede desaparecer por completo o fluctuar. Un nivel de aceite demasiado bajo puede ser la causa, ya que la bomba aspira aire y no lubrica de forma constante. En este caso, es imprescindible comprobar inmediatamente el nivel de aceite y rellenar si es necesario
Este es un resumen de los diferentes escenarios que pueden darse en relación con la temperatura y la presión del aceite. Según el vehículo, el uso y las condiciones de funcionamiento, controlar la presión del aceite puede ser muy útil. La temperatura del aceite siempre debe tenerse en cuenta, aunque solo sea para calentar correctamente el motor y proteger sus componentes de un desgaste innecesario. Para ello, el CUMPAN dispone de un indicador luminoso de cambio de marcha integrado que proporciona una señal visual cuando se alcanza un umbral configurable de régimen y temperatura del motor, indicando que no se debe aumentar más el régimen. Normalmente ajustamos este umbral a 60 °C, ya que según nuestra experiencia el aceite ya es suficientemente fluido a esa temperatura y ofrece una muy buena lubricación.